Si el exterior es la piel, el interior es el alma del proyecto que captura la luz ambiental y el color en los diferentes espacios creados por el arquitecto. Es lo que busco con mi cámara y lo que mis clientes pueden ver en el trabajo final.
En definitiva, mi trabajo es entender e interpretar, tratar cada proyecto y localización como algo singular y único y crear fotografías de arquitectura precisas, atemporales y perfectas para satisfacer las necesidades de arquitectos, constructoras y promotoras.